sábado, 12 de mayo de 2012

~ Sólo soy una canción ♪

~ "Y canta conmigo amigo y cántame esta canción, es todo lo que te pido, ayúdame con tu voz! Que el viento le ponga alas, que llegue a quemar el sol" (Los Nocheros)

#"Sólo es canción, no es nada más. Simple atracción, simple canción" (Abel Pintos) 


- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -  -



Inspirada por cosas que han pasado estos días, filosofando en la cama gracias a mi insomnio, descubrí una HERMOSA relación entre las canciones y las personas.

Las personas y las canciones son una sola cosa. Incluso podemos decir que las personas somos canciones; canciones que cantan quienes nos rodean, quienes nos recuerdan. Canciones que una vez liberadas al aire, crecen e invaden el entorno, llenando de risas, lágrimas o, incluso amor, a quien esté dispuesto a oirla.

Cada uno es un tipo espécifico de canción, un género, un tiempo, un ritmo. No hay dos canciones iguales, como tampoco hay dos personas iguales. Esto puede darse por la manera de actuar de cada uno. O su forma de sentir, de pensar. También puede darse por cómo nos ven los demás (quizás nosotros, en nuestra mente y corazón, vemos que las cosas son de determinada forma y la realidad es otra, muy diferente o tal vez superior).

Algunas personas somos clásicos de la música. Como "Imagine", "Chacarera del Rancho", "Ji, Ji, Ji", "Por una Cabeza" y miles más. Estamos ahí, siempre iguales, esperando que alguien nos escuche y disfrute de nuestra letra y melodia. Nos movemos siempre en el mismo círculo, pero no por eso dejamos que "gente de afuera" no pueda disfrutar. Somos una zamba, pero logramos que un metalero se emocione con nuestro bombo sonando al viento. Somos un tango y hacemos que un rapero baile al ritmo del dos por cuatro. Somos clásicos. Pasamos de generación en generación, siempre iguales, emocionantes, ejemplares. Algunos quieren ser como nosotros, otros quieren bajarnos del podio y ocupar nuestro lugar. Pero si algo es cierto, es que no nos van a cambiar ni hoy, ni nunca. Nacimos así y así moriremos.

Otros somos todo lo contrario, somos hits de momento. Temas de verano, cortina de la novela de la temporada o una simple canción que identifica a la gente en un tiempo y lugar. Somos sencillos, sin muchas vueltas. Vamos donde nos lleva el viento, donde se nos necesita y aprecia. Hoy soy un rock pesado, mañana un cuartetazo, pasado una ópera. Cambio de acuerdo a quien me rodea, con quien me junto. Y cuidado! Eso no está mal. No podemos pretender que todos nos quieran o les agrademos. Vamos a estar en nuestro grupo, nos van a ceptar ahí y felices de que así sea. No necesitamos nada más: aceptación de algunas personas y fin del tema. Quizás tengamos nuestro momento de fama y logremos que las multitudes nos quieran, pero será momentáneo. Sólo unas semanas o quizás meses. Finalizado esto, volveremos a nuestro círculo de amigos, de canciones. Somos un hit para el mundo, somos EL hit para nuestros amigos y familiares.

También estamos las versiones "En Vivo". Somos hits, clásicos, temas no conocidos o lo que sea; pero en vivo somos NOSOTROS. Acá entramos en la actualidad misma, en la realidad 3.0 que nos rodea. Somos canciones virtuales, canciones que podemos ser adoradas u odiadas. Canciones famosas, conocidas; o simplemente canciones que pasan desapercibidas por completo. Dónde está lo importante en nosotros? En el vivo! Ahí se nos escucha, se nos conoce. Somos esos temas que encontramos de casualidad por la vida. Esperando algún show, escuchando sin escuchar. Sintiendo la letra y la música. Somos la verdad del vivo. Somos lo que puede salir bien o salir mal. Somos la guitarra a la que se le puede cortar la cuerda, la bateria que puede romper el parche, el micrófono que puede acoplar. Somos la verdad, que en estudio (o en lo virtual) no apreciamos. Ahí todo está medido, todo se oculta o se corrige; el vivo no te lo permite: como sale, sale. Lo que somos, somos.

Y quién no se considera una canción con participación especial? Estamos ahí, somos eso: UN TEMA! Pero nos acompaña algo más, alguien más. Su presencia ilumina nuestras notas y hace que brille una luz especial. Nos cambia, nos modifica, nos alegra o entristece. Una participación que puede o no estar, como pasa miles de veces que existen las dos versiones de un mismo tema y cada quien elige la que más le gusta (con o sin la participación de alguien más). Pero no odemos negar que sin eso, no estaríamos completos y no seríamos lo mismo. La participación, el acompañamiento está y gracias a él somos lo que fuimos y seguiremos siendo lo que somos.

Imposible no hablar de las canciones que nos gustan y las que no. Sea cual sea el género, el ritmo, la letra. Por más vueltas que le demos: si no nos gusta un tema, no nos gusta! Y viceversa. Puede no tener el más mínimo sentido, la más mínima coherencia y encantarnos. Las personas y las canciones somos así. Sentimos; simplemente sentimos. Y si algo no nos gusta, es mejor dejarlo ahí. Que siga su camino y nosotros el nuestro, para que cada canción llegue a donde debe llegar y cada corazón sienta lo que debe sentir.

Somos canciones. Reflejamos paz, amor, odio, amistad, deseos,traiciones, sueños, historias... Otras canciones se nos relacionan y seguimos un camino juntas. Algunas otras se nos diferencian tanto que llegan a encasillarnos en "contrarias" o "rivales". En vivo o en estudio, mostramos algo; llegamos a alguien que nos escucha. Somos temas conocidos o completamente anónimos. Tenemos nuestro momento de fama y nuestro momento de desaparición. Mantenemos nuestro estilo o lo cambiamos por nuestro bien. Somos personas que buscamos personas, buscamos sentimientos y regalos de la vida.


Cada uno se identifica o se nos identifica. Solamente cuando el corazón logre mantener una melodía será donde digamos "ESTO ES LO QUE SOY" y podamos cantarle al mundo nuestra canción.

No hay comentarios:

Publicar un comentario